El poder del abrazo en las relaciones liberales
Abrazar es estrechar entre los brazos como señal de cariño.
Un gesto aparentemente sencillo que, sin embargo, tiene un impacto profundo en nuestro cuerpo, nuestras emociones y nuestros vínculos.
Con motivo del Día del Abrazo, quiero enfatizar en algo que a menudo damos por hecho, pero que resulta esencial también y especialmente en las relaciones liberales: el contacto afectivo consciente.
La oxitocina: la llamada hormona del amor
Esta maravillosa hormona se segrega de forma importante con el contacto físico, y por supuesto con los abrazos obtendremos una buena dosis de ella. La doctora Kerstin Uvnäs Moberg, en su libro “Oxitocina: la hormona de la calma, el amor y la sanación”, explica que la oxitocina activa lo que denomina el sistema de calma y contacto, en contraposición al conocido sistema de lucha o huida mediado por la adrenalina.
Este sistema promueve:
- Confianza
- Curiosidad
- Conexión social
- Reducción del estrés y la ansiedad
Cuando el cuerpo y la mente están en calma, accedemos con mayor facilidad a nuestros recursos internos: creatividad, aprendizaje, capacidad de resolver problemas y, por supuesto, una vivencia más plena del deseo y la sexualidad. Así que como lo estás leyendo los abrazos también aumentan el deseo y por supuesto una mejor sexualidad.
Abrazar también es ciencia
Aunque pueda parecer algo obvio o poco “científico”, los abrazos han sido ampliamente estudiados por sus beneficios.
Un estudio de la Universidad de Londres y la Universidad de Bristol reveló que la duración del abrazo importa más que la forma.
Los abrazos más satisfactorios son aquellos que duran entre 5 y 20 segundos, con contacto de todo el cuerpo y corazón con corazón.
Pero el verdadero beneficio aparece con los abrazos auténticos, aquellos en los que hay presencia, entrega y contacto real.
Otros estudios muestran que abrazar:
- Reduce el dolor
- Disminuye la ansiedad y la depresión
- Atenúa el estado de ánimo negativo
- Reduce la percepción de conflicto interpersonal
El tacto es una vía directa al bienestar.
Relaciones liberales y vínculo afectivo: una diferenciación necesaria
En el contexto de una vida liberal, donde la sexualidad puede compartirse con otras personas de forma consensuada, cuidar el vínculo afectivo con la pareja romántica se vuelve especialmente importante.
Los abrazos prolongados, los mimos, las caricias, el contacto piel con piel y los actos afectivos cotidianos son fundamentales para seguir segregando oxitocina con esa persona que ocupa un lugar especial en nuestra vida. Muchas veces cuando trabajo en consulta los acuerdos de pareja dentro del contexto afectivo, los mimos los reservan especialmente para su pareja.
Este tipo de contacto:
- Refuerza el apego
- Diferencia el vínculo romántico de otros vínculos sexuales
- Sostiene la seguridad emocional
- Nutre la intimidad profunda
La oxitocina es, en este sentido, una gran aliada para mantener un amor sólido, auténtico y duradero dentro de modelos relacionales no convencionales.
El abrazo consciente: una práctica sencilla para nutrir el vínculo
Más allá de los datos científicos, los abrazos tienen algo profundamente humano y transformador cuando se practican con presencia y conciencia.
En una vida cotidiana acelerada y también dentro de relaciones abiertas o liberales muchas veces el contacto se vuelve rápido, automático o funcional. Sin embargo, el abrazo consciente es otra cosa: es un acto afectivo que diferencia, sostiene y profundiza el vínculo romántico.
Hoy os quiero regalar una práctica sencilla y poderosa que incluso podemos incorporar en el día a día.
La práctica del abrazo consciente
Buscad un momento sin prisas.
Sin móviles, sin interrupciones, sin expectativas sexuales.
- Colocaos de pie o sentados, uno frente al otro.
- Abrazaros con todo el cuerpo, no solo con los brazos. Pecho con pecho, vientre con vientre.
- Cerrad los ojos si os resulta cómodo.
- Respirad juntos durante unos segundos, dejando que el ritmo se sincronice.
- Mantened el abrazo al menos entre 20 y 30 segundos, permitiendo que el cuerpo se relaje y se entregue al contacto.
- Si lo sentís, añadid una caricia lenta en la espalda, sin hablar, solo sintiendo.
No se trata de “hacer algo”, sino de estar en momento presente y sentirse.
Durante este tipo de contacto:
- El sistema nervioso se calma
- Se refuerza la sensación de seguridad
- Se activa la conexión emocional
- El cuerpo reconoce al otro como hogar
Abrazar también es diferenciar
En el contexto de una relación liberal, donde la sexualidad puede compartirse de forma ética y consensuada con otras personas, los abrazos prolongados, los mimos y los actos afectivos conscientes cumplen una función esencial.
Son los que:
- Refuerzan el apego con la pareja romántica
- Marcan una diferenciación clara entre lo sexual y lo vincular
- Sostienen la intimidad profunda
- Alimentan la confianza y la estabilidad emocional
El abrazo consciente no compite con una vida sexual diversa; la complementa y la equilibra.
El contacto que no debería negociarse
El contacto físico y emocional abrazarse, mirarse, escucharse, estar presentes no es un extra, es una necesidad básica.
No solo mejora la salud mental, sino también la salud física.
Lo corporal, lo emocional y lo social están íntimamente conectados.
En un mundo donde cada vez vamos más deprisa, lleno de pantallas y estímulos por todos lados abrazarnos con conciencia es una forma de cuidado, de amor y de presencia real.
Y quizá, también, una de las maneras más sencillas de volver a casa, recuperando nuestro centro.
Un abrazo
Gret de Lou

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