Pilladas sexuales
Hola, queridos followers, el día de hoy vamos a hablar de un tema con doble sentido. Sí, podemos tomarlo en un doble contexto: el de ser pillados, o el de pillar a alguien en un momento tan íntimo.
Es una realidad que todos los que estáis leyendo el post el día de hoy tendréis una percepción muy distinta a lo que pudieran tener las personas que no son liberales. Esto porque algo que aumenta el placer en cierto modo en nuestro mundillo es poder mirar y ser vistos. Sin embargo, es importante tener en consideración, que para que esto suceda y nuestra mente lo acepte como algo erótico, ya existía un consentimiento previo para llevar a cabo dicha actividad. Lo explicaré de mejor manera: cuando se acude a un club liberal, cuando se llevan a cabo quedadas de Dogging, o inclusive cuando quedáis por privado en una casa con otra u otras parejas, así como en una fiesta privada ya se acude con la idea e inclusive con la fantasía hasta cierto punto, de mirar y ser vistos, evidentemente en los lugares antes mencionados habrá que decidir si este permiso se extiende a un determinado número de personas o a todas.
No obstante, ese tema manejado en el mundo vertical tiene otro contexto, puesto que la sexualidad es un acto íntimo, pero que lamentablemente todavía en muchos ámbitos se le sigue dando un concepto negativo y pecaminoso.
Entonces, ¿qué pasa cuando alguien nos pilla dándolo todo? Pues de forma inicial suele pasarse un momento incómodo y vergonzoso, no solamente para quien ha sido pillado, sino también para quien ha presenciado ese momento íntimo. Las situaciones pueden ser muy diversas: desde pillar a alguien masturbándose, ya sean los padres a sus hijos, o los hijos a los padres teniendo relaciones sexuales, a alguien que le ha ganado la calentura en una discoteca, restaurante o que les pone eso de los lugares extraños y les pillan infraganti en un avión o al aire libre… así podría contar infinidad de historias. Porque es una realidad que todos tenemos una anécdota que contar al respecto.
Otro aspecto importante de una pillada sexual es el erotismo y el morbo que trae consigo, esa es la razón por la cual si introduces en Google: pilladas sexuales o sexo infraganti, te aparecerá un listado infinito de páginas porno y vídeos sexuales con dicha temática. En sus representaciones, es común ver que a raíz de que alguien es pillado o pillada masturbándose, o practicando sexo, en los vídeos incita a quien les ha pillado a participar del juego, aunque evidentemente hay distintas versiones y temáticas.
A todo esto os quiero compartir que hace poco fue publicado el libro de una compañera, que es una excelente escritora, psicóloga y sexóloga. Precisamente se titula: Sexo infraganti. He de deciros que este libro es hasta para las personas que no les gusta leer, sí, porque es un libro con historias reales de gente común a quienes les han pillado en una situación sexual incómoda o que como ella misma lo describe en su sinopsis han sido pillados con las manos en la masa, pero también algunos que han sido testigos, sin quererlo, de alguno de estos momentos de pasión y desenfreno.
El libro muestra una amplia diversidad de relatos, desde historias de masturbación, la típica situación de los niños que entra a la habitación de sus padres, de sexo en un lugar público, pero también encontramos historias de lo que puede considerarse eróticas alternativas. Es un libro muy rico en cuanto a variedad y diversidad de historias, mismas que se encuentran acompañadas por un texto de la autora que brinda la oportunidad de profundizar en cada uno de los temas desde la perspectiva profesional, dándole el verdadero punto de naturalidad y normalidad que tiene la sexualidad.
Además, es un libro divertido, que es para todo tipo de público, una forma muy especial de hacer educación sexual, de hacernos pasar un buen rato, al igual que disfrutar de algunas anécdotas morbosas con las que quizá os sintáis identificados y ayudará a quitar hierro al asunto. Porque todos sabemos que, finalmente, después de un tiempo la mayoría de estas historias quedarán en risas, por mucha vergüenza que se pueda pasar al principio, después queda como una anécdota graciosa para recordar.
Yo os comparto que me lo he leído de un tirón en un viaje a la playa, desde el punto de vista de las historias, encontré ese punto gracioso, a su vez, generando empatía por cómo se sentían esas personas en dichas situaciones. Recordé otros momentos en los que nos está ganando la calentura, y perdemos la cabeza. Porque la hormona mata a la neurona.
Pero luego viene mi parte profesional, como sexóloga, me ha encantado la forma en la que se plantean los comentarios de Ester hacia cada temática, cada historia fue excelentemente bien aprovechada, para poder desmitificar todas esas cosas que hacen que la sexualidad se vea como vergonzosa o antinatural. Ella tiene la capacidad de explicar de una forma profesional, pero divertida, todo aquello que deberíamos normalizar. Créame que es un libro para todas las edades, a partir de la adolescencia vuestros hijos podrían leerlo, es una manera de hacer educación sexual a través de historias, con la gran capacidad de normalizar todo el tipo de eróticas. Hasta vuestros padres se echarían unas buenas risas con las anécdotas de este libro.
Esto es a lo que yo llamo educación sexual positiva, estoy segura de que todos vosotros tenéis una o varias historias de pilladas que compartir, así que a todos nos encantará leer algunas aquí en este espacio del blog que es para todos vosotros.
Feliz semana.
Para más consejos no olvidéis seguirme en IG Gretdelou_afrodix y seguir también a onSwingers para participar en debates y sorteos
Besos y hasta la próxima.
Gret de Lou

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