¿Qué quieres vivir este verano? El ritual de Litha para atraerlo
¡Por fin llega el verano, queridos onFollowers! Dejamos atrás la melancolía invernal y las alergias de la primavera. Aunque, en lo personal, la primavera es una de mis épocas favoritas del año porque resulta muy creativa, el verano nos invita a muchos a desconectar, descansar y, por qué no, aprovechar para expandir nuestra erótica y sexualidad, disponiendo de más tiempo para dedicarnos a nosotros mismos.
Estamos en el clímax energético del año: una época muy potente en la que el sol alcanza su punto más alto. Es momento de celebrar todo el amor que hemos dado, los obstáculos que hemos superado durante este ciclo y reconocer el esfuerzo realizado durante los últimos meses.
Siempre he tenido la sensación de que aquí, en España, termina un ciclo,o prácticamente un año, antes de las merecidas vacaciones de verano, y que septiembre se convierte en el momento de plantearnos nuevos comienzos.
En este nuevo ciclo que comienza, os invito a despojaros de todo aquello que hemos ido guardando y que ahora nos estorba para vivir este verano con libertad. Y no me refiero solo a las cosas materiales, sino también a todo lo que hemos dejado pendiente por falta de tiempo en relación con la alegría, el disfrute y la diversión.
¿Os habéis empezado a plantear qué aventura nueva os aguarda este verano? No me refiero únicamente a planificar las vacaciones, sino a pensar realmente en experiencias nuevas que queráis vivir.
¿Qué queréis seguir nutriendo en vuestro desarrollo personal y en vuestras relaciones afectivas?
Pues hoy os voy a proponer un ritual. Adoro los ritos de paso porque nos ayudan a dar comienzo a nuevas etapas y nuevas estaciones.
Preparando el espacio de Litha
Los colores que reinan en esta estación y con los que podéis decorar un espacio o altar son el rojo, el naranja, el amarillo y el dorado. Podéis utilizar velas y flores para crear una atmósfera cálida y luminosa.
Podéis preparar una celebración especial conectando con la naturaleza: caminar descalzos, bañaros, visitar un río o un lago si tenéis acceso a uno, o simplemente disfrutar de una piscina. Incluso en casa podéis preparar un baño fresco y relajante.
Con vuestra pareja o con amigos podéis salir a tomar un vino por la tarde en una pradera o en un parque. Vestíos con esos colores veraniegos que simbolizan la energía expansiva de esta época del año.
Por la noche, os recomiendo encender una hoguera, aunque sea algo pequeño y seguro en casa, y conseguir hierba de San Juan y pétalos de rosa.
Ritual de liberación y siembra
Toma una hoja de papel y escribe todo aquello que deseas dejar atrás: miedos, inseguridades, relaciones que ya han cumplido su función, creencias limitantes, expectativas que pesan demasiado o cualquier situación que sientas que te impide avanzar con ligereza.
Dobla el papel y quémalo de forma segura mientras observas cómo el fuego transforma aquello que ya no necesitas. Permítete agradecer cada experiencia, incluso las más difíciles, porque todas ellas te han traído hasta aquí.
Después llega el momento de sembrar.
Ritual individual: encender el deseo propio
Si este verano lo vas a disfrutar contigo mismo o contigo misma, te propongo un ritual de reconexión con tu propia erótica.
Prepara un espacio agradable. Enciende una vela, coloca flores o elementos de la naturaleza que hayas recogido durante el día y escribe en una nueva hoja tres experiencias que te gustaría vivir este verano. No tienen por qué ser experiencias sexuales; pueden ser aventuras, aprendizajes, encuentros o simplemente emociones que deseas sentir.
Escribe también tres cualidades que deseas cultivar en ti: más libertad, más confianza, más espontaneidad, más placer o más presencia.
Guarda esa hoja en un lugar especial y dedica unos minutos a recorrer tu cuerpo con aceite o crema aromática. Hazlo lentamente, prestando atención a las sensaciones y agradeciendo todo lo que tu cuerpo te permite vivir cada día.
Este gesto sencillo es una forma de recordar que el primer vínculo erótico que cultivamos es el que mantenemos con nosotros mismos.
Ritual en pareja: compartir la luz
Si compartes tu vida con una pareja, este ritual puede transformarse en una ceremonia de conexión y complicidad.
Cada persona escribirá por separado tres cosas que agradece de la relación, tres momentos compartidos que desea repetir y tres experiencias nuevas que le gustaría explorar durante este verano.
Después, intercambiad los papeles y leedlos en voz alta.
No se trata de negociar ni de prometer nada. Se trata de escuchar, descubrir y recordar que las relaciones también necesitan espacios para crecer y reinventarse.
Podéis terminar compartiendo una copa de vino, un baño, un masaje o simplemente un abrazo largo bajo las estrellas.
Porque el verdadero espíritu de Litha no consiste únicamente en celebrar la luz que brilla en el cielo, sino también la que somos capaces de encender en nuestro interior y compartir con quienes amamos.
Feliz Solsticio de Verano.
Que este nuevo ciclo os encuentre más libres, más conscientes y más conectados con vuestro deseo de vivir.

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